La jungla eurófoba

Los euroescépticos jugarán un papel importante durante los próximos cinco años en el Parlamento Europeo. ¿Serán los partidos europeístas capaces de afrontar el reto de acallar a quienes quienes destruir la UE desde dentro?

Sofía Martínez

¿Qué pasa cuando la tercera fuerza política en Europa es partidaria de acabar con ella? Tras las elecciones del pasado 25 de mayo, la amalgama de partidos que forman la jungla eurófoba han entrado en el Parlamemto Europeo con un discurso populista y xenófobo que, según los expertos, es cuestión de tiempo que desembarque en España.

390 millones de ciudadanos europeos estuvieron llamados a votar a los miembros del Parlamento Europeo, la institución supranacional más poderosa del mundo que es paradójicamente la que menos credibilidad tiene de los ciudadanos.

Según el Eurobarómetro, solo tres de cada diez europeos creen en la UE. Los expertos apuntan que, a excepción de Alemania, España y Portugal, esta desafección ha traído consigo una amalgama de partidos populistas y xenófobos a los que han puesto la etiqueta de “eurófobos” o contrarios a la idea de Europa.

¿Pero qué es exactamente la eurofobia? José Ignacio Torreblanca, miembro del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, expone a Efe que este concepto se refiere a los partidos que buscan acabar con “dos elementos clave del proceso de integración europea: la moneda común y la libertad de circulación de personas”, y cuya idea de Europa representa “una amenaza para la identidad nacional”.

Estos partidos están representados en el panorama político comunitario por formaciones como el Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia, el partido independentista UKIP en el Reino Unido, o el neonazi Aurora Dorada en Grecia, unos de los muchos integrantes de un movimiento populista que aflora en Europa y en todo el mundo, asegura el investigador del Instituto Elcano Ignacio Molina.

“La UE no es la causa. El populismo es más un movimiento que tiene que ver contra la globalización, contra el multiculturalismo”, explica Molina Efe, alegando que se trata de “una reacción en un contexto de postmodernidad” que se apoya en el discurso del miedo para convencer de que Europa es la madre de todos los males.

Torreblanca añade que el gran reto de los europeístas es enfrentarte a este “discurso simplista” con el que a menudo resulta difícil luchar: “Europa es el problema, la nación es la solución. La inmigración es el problema, el euro es el problema… volvamos a la moneda nacional”.

El odio a los inmigrantes, uno de los temas que más preocupa a los grandes partidos, es el argumento estrella de los eurófobos, que promueven políticas xenófobas contra la población gitana, subsahariana y, a veces, contra países occidentales como España.

Buen ejemplo de ello fue el vídeo viral del pasado año en el que una ciudadana inglesa insultaba a una joven sevillana por ser española. La protagonista del incidente, Bárbara Iniesta, asegura a Efe que se trató de un episodio puntual, aunque “incorrecto e inhumano”, con el que muchos inmigrantes que viven en Europa “pudieron sentirse identificados”.

Ante la cuestión sobre qué harán los eurófobos  en el Parlamento, los expertos responden: “a nivel práctico no tienen por qué dificultar la política”, expone a Efe Xavier Casals, profesor de Historia Contemporánea de Europa en la Universitat Pompeu Fabra.

Casals considera que la mayor parte de los eurófobos son partidos de extrema derecha que nacen de diferentes coyunturas estatales y a los que les une una agenda negativa, con lo cual “teniendo en cuenta que el mejor de los casos es que consiguen el 15 % del parlamento” es cuestionable que acaben uniendo sinergias y siendo efectivos.

En este puzzle político antieuropeo, España, Portugal y Alemania se postulas como excepciones, pues en ninguno de ellos presenta a estas elecciones a partidos eurófobos de extrema derecha, un signo que Ignacio Molina de Elcano atribuye al trauma histórico de estos países con su pasado y al rechazo sistemático de la extrema derecha.

“Pero el terreno está bastante abonado”, recuerda el investigador ante la posibilidad de que surja en España una opción eurófoba, la cual “vendría de la Izquierda”, según el profesor de la Universidad Rey Juan Carlos Jorge del Palacio, quien asegura que en España es la izquierda la que se muestra más partidaria de refundar la idea de Europa, sobre todo en políticas de austeridad.

Frente al discurso antieuropeo, plataformas de europeístas jóvenes como CC/Europa recuerdan que “el Parlamento Europeo es la única institución que votamos directamente”, por lo que anima a que los españoles crean en Europa “pero siendo crítica con su funcionamiento”.

Salvador Llaudes, uno de sus miembros, cuenta a Efe que la nueva generación de jóvenes europeos están fuera del discurso eurófobo y encarnan “una generación Ryanair que no entiende de fronteras” y cuya idea de europa está “enraizada en el ser propio”.

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De cine cerrado a cine recuperado

Cada vez son más las salas de cine que se cierran en España. La fórmula que han ideado algunos ciudadanos es convertir estas salas cerradas en cooperativas y diseñar su propia programación.


Sofía Martínez

Madrid (EFE).- “Larga vida a las salas de cine, sobre todo a las pequeñas”, dicen los precursores del cine autogestionado, un movimiento que ha salvado del cierre a numerosas salas de cine en España y que ahora está de aniversario gracias a los cines Zoco de Majadahonda, que ahora cumplen cuatro meses de exitosa vida.

Los cines Cineciutat de Palma, el antiguo Renoir de Majadahonda (Madrid), las pequeñas salas de El Escorial (Madrid) o el Cine Aranda (Burgos) son algunos de los espacios que han sido recuperados o están en vías de hacerlo, gracias a asociaciones locales que los han convertido en cooperativas financiadas gracias a las cuotas de sus socios.

Los cinéfilos mallorquines se plantearon la autogestión cuando un día de mayo de 2012 se despertaron con la triste noticia de que cerraba la sala Renoir de Palma, la única que proyectaba películas en versión original y que llevaba a la isla cine independiente.

“¿Y por qué tenemos que despedirnos de las salas?”, se preguntó Pedro Barbadillo, director de cine y espectador asiduo del Renoir, mientras comía con unos amigos.

“Haz tuyo el cine” es el eslogan que idearon los miembros de la asociación Xarxa Cinema para recuperar los cines cerrados de Renoir en Mallorca.

Barbadillo explica a Efe cómo esa misma semana consiguió reunir a esos amigos y a otros tantos que también se oponían al cierre, “aprovechando el calor de la rabia”, para animar a la gente a que contribuyera con algo de dinero para rescatar el cine de Palma.

“Salvemos el Renoir”, rezaba un manifiesto del que se hizo eco media isla con el apoyo de la prensa local y que hizo posible, en un tiempo récord de mes y medio, que los antiguos cines Renoir pasaran a llamarse Cineciutat y que estuvieran gestionados por un centenar de vecinos de Palma de Mallorca.
El proyecto de Palma fue pionero en el fenómeno “Haz tuyo el cine” y consiguió reavivar la cultura local gracias a los vecinos, además de servir de ejemplo a otros ciudadanos con las mismas inquietudes.

El Renoir Majadahonda siguió los pasos de Cineciutat y se convirtió en una cooperativa, gracias al apoyo de asociaciones locales y de cineastas como Fernando Trueba, que han permitido que esta semana cumpla cuatro meses de vida.

“Nos caracterizamos por ser un grupo plural y heterogéneo, unidos por la voluntad de salvar un tipo de oferta cultural que está a punto de perderse”, explica la asociación cines Zoco de Majadahonda en su web, en la que hacen referencia a los cines CineCiutat como guías de este proyecto.

El éxito de los cines de Palma y de Majadahonda sembró la semilla de la autogestión, que ahora quiere ser seguida por otras salas en diferentes partes de España, como el Cine Variedades de San Lorenzo de El Escorial (Madrid), el cual sueña con salir de las ruinas para volver a ser el centro cultural que fue en otra época.

El edificio de estos cines, que está en vías de recuperación, es desde hace años la reivindicación de vecinos como Pedro Puig, promotor de la asociación Cine Variedades y partidario de convertirlo en un espacio para el ocio.

El mal estado del Teatro cine variedades causó la muerte hace unos meses de una joven de 20 años que se encontraba dentro del cine con unos amigos haciendo botellón.

 “Los vecinos de San Lorenzo llevan desde el año 2011 sin cine”, lamenta Puig, a la vez que critica la negativa del Ayuntamiento a financiar este proyecto: “Están dejando de la mano de Dios la cultura local del pueblo”.

A dos horas en coche de este municipio madrileño, dormita otro cine que sueña con ser recuperado, el Teatro Cine Aranda, un espacio que lleva en pie desde la posguerra y cuya rehabilitación se ha convertido en prioridad para algunos ciudadanos de Aranda de Duero (Burgos), como Jesús de las Heras, promotor del proyecto en redes sociales.

Este vecino ha creado una página en Facebook bajo el nombre “Rehabilitación y Recuperación del Teatro Cine Aranda”, que cuenta con más de 300 seguidores.

Según cuenta, el espacio “no está técnicamente preparado” para que se proyecten películas, puesto que “aún tiene los muebles de hace 60 años” y no ha sido reformado “nunca”.

De las Heras busca “generar conciencia de que algo tan valioso para el pueblo de Aranda no se puede perder”, con la esperanza de que, al igual que en San Lorenzo del Escorial, el Ayuntamiento invierta en este proyecto.

Son solo algunos lugares en los que ya ha calado el espíritu de la autogestión, una vía que se perfila como una alternativa ante la crisis de las salas, que, al parecer, cada vez resultan menos rentables para las exhibidoras.

Volver a Sefarad, un “sueño” de 522 años

 

Los judíos sefardíes podrán solicitar el pasaporte europeo sin necesidad de residir en España gracias a un cambio en el Código Civil.

Por Sofía Martínez

Madrid (EFE).- Sefarad significa España en hebreo; por eso para 3,2 millones de sefardíes el ofrecimiento del Gobierno para que puedan obtener la nacionalidad española supondría cumplir un “sueño” con más de 500 años de historia y volver a la tierra a la que siempre llamaron hogar.

“Convertirse o morir” fue el ultimátum de los Reyes Católicos en 1492 a los miles de judíos que residían en España y que huyeron en masa llevando consigo la llave de sus casas, esperando volver algún día a la tierra que dejaron atrás.

El pasado 7 de febrero se aprobó en Consejo de Ministros un Anteproyecto de Ley para modificar el art. 23 del Código Civil para “facilitar y agilizar la concesión de la nacionalidad española a los sefardíes que justifiquen tal condición y su especial vinculación con España”, todo ello sin tener que residir en territorio nacional.

Tras recibir la noticia, los consulados de España en Israel se colapsaron, las listas fraudulentas de apellidos sefardíes comenzaron a circular, y un sinfín de mensajes de agradecimiento se lanzaron ante un reconocimiento histórico: tras 522 años, más de tres millones de sefardíes podrían volver a ser españoles.

A pesar de la lectura práctica que algunos han hecho sobre el tema -hay quienes lo ven como un posible “plan B” si Israel fuese atacada o como oportunidad de negocio en Europa- las comunidades de sefardíes más numerosas como la de Turquía, con 18.000 miembros, o la Argentina, con 30.000, abrazan la propuesta con entusiasmo.

Me emociona ser parte de una historia que comenzó hace cientos de años con mis antepasados que sufrieron el exilio”, comenta el portavoz del portal eSefarad Marcelo Benviste desde Argentina, país al que emigró su familia tras la expulsión.

“Ahora podemos volver con nuestros corazones a una España a la que tanto le dimos y a la que seguimos amando a pesar de habernos tratado mal“, confiesa Marcelo.

Aunque el odio a los judíos en España tuvo su manifestación mas dramática en 1492, expertos como Elena Romero, investigadora del CSIC, recuerdan que los recelos contra esta comunidad se remontan a 1391, cuando comenzaron los pogromos o linchamientos multitudinarios contra los judíos en Europa.

De hecho, Romero explica a Efe que la conservación del judeoespañol, lengua que aún pervive entre los sefardíes y similar al castellano antiguo, se debe más bien a un sentido práctico y no a un “aprecio” de los sefardíes a España, por eso algunos la calificaron de “lengua bastarda”.

A día de hoy, esta lengua está en peligro de extinción aún conservada por judíos como Karen Sharon, de la comunidad sefardí de Turquía: “La lingua ke la komunidad muestra avla se relasiono siempre kon la identidad judia”, asegura a Efe en el ladino que aún conserva de sus abuelos.

El ladino o judeoespañol ha sido un vínculo histórico entre sefardíes y españoles y una de las excusas para el acercamiento a esta comunidad, materializado en medidas como la Carta de Naturaleza, aprobada por primo de Rivera en 1924, que permitió salvar a muchos judíos del holocausto en la Segunda Guerra Mundial.

Uno de ellos fue Isaac Rebás, que gracias a la mediación del diplomático español en Grecia Sebastián de Romero Radigales, considerado el “Schindler español”, consiguió su expatriación para salvarle de los campos de concentración.

Para otras familias sefardíes, el reencuentro con Europa tras la expulsión lo encontraron en países como Francia. Allí obtuvo la nacionalidad Frederic Ankaoua, judío sefardí cuyos antepasados fueron expulsados de la judería de Toledo.

Para Frederic, que lleva escuchando desde su infancia las historias de sus antepasados españoles durante la Edad Media en España, el reconocimiento de la nacionalidad española es “el sueño de toda una vida” y reconocimiento sentimental con España, aunque matiza: “Me siento más judío en el corazón que en el pasaporte”.

La escritora sefardí Esther Bendahan se suma a la ilusión de su comunidad ante esta medida del Gobierno, y asegura a Efe que los judíos llevan 522 años sintiéndose “como cualquier exiliado” y que nunca han guardado rencor a España: “tú no puedes odiar algo que amas“.

Muchos judíos ven las perspectivas de futuro de esta iniciativa como una “doble vía” de enriquecimiento entre España e Israel: “España podría beneficiarse de la capacidad de trabajo, estudio, investigación e innovación habitual entre los judíos mas jóvenes”, expone a Efe Isaac Querub, presidente de la Federación de Comunidades Judías en España.

La justicia es ciega, ¿Pero puede tener jueces ciegos?

El joven de Valladolid Gabriel Pérez inició una campaña en la web change.org para pedir al CGPJ poder ejercer como juez, a pesar de su condición de invidente total.

Por Sofía Martínez

Madrid (EFE).- Si la diosa de la justicia dicta sentencia con los ojos vendados, ¿por qué no puede hacerlo un juez ciego?, a esa pregunta deberá responder el Consejo General del Poder Judicial, que delibera si Gabriel Pérez, joven vallisoletano e invidente total, puede convertirse en el primer juez ciego de España.

Han pasado nueve meses desde que Gabriel Pérez Castellanos, original de Valladolid y recién licenciado en Derecho, mandó una instancia al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) con una sola pregunta: ¿Puede una persona ciega como yo ejercer las funciones de magistrado?

En declaraciones a Efe, Gabriel asegura que fue el presidente de la Audiencia Provincial de Valladolid, Feliciano Trebolle, quien le aconsejó que redactara esta instancia antes de estudiar las oposiciones, por si hubiera algún impedimento debido a su ceguera.

Gabriel asegura que aún no ha recibido respuesta por escrito del organismo, únicamente llamadas telefónicas.

“Lamentablemente, -explican a Efe fuentes del CGPJ- no se podía atender la petición de Gabriel“.

Sin embargo, el 25 de marzo los miembros de la comisión permanente del CGPJ decidieron “estudiar el caso con más profundidad” y retirar el informe desfavorable que habían emitido en un primer momento, pidiendo un nuevo dictámen al vocal Juan Manuel Fernández, presidente del foro Justicia y Discapacidad.

El nuevo estudio, que Gabriel cree que se materializará en las próximas semanas, “podrá seguir siendo desfavorable o no”, apunta el CGPJ, que recuerda como argumento jurídico el art. 303 de la Ley Orgánica del Poder Judicial: “están incapacitados para el ingreso en la Carrera Judicial los impedidos física o psíquicamente”.

La cuestión es: ¿las personas invidentes son impedidas físicas? ¿Obstaculizaría su ceguera el correcto funcionamiento de la justicia? Los portavoces del CGPJ argumentan que existen ciertas funciones como el levantamiento de cadáver o la revisión de pruebas de inspección ocular que cuestionan si sería adecuado abrir la carrera judicial a los invidentes.

“Para ser juez lo que se necesita es ser una buena persona, sentido común y tener los pies en la tierra“, asegura a Efe el magistrado Emilio Calatayud, juez de menores de Granada conocido por sentencias ejemplares, como imponer 100 horas de servicio a la comunidad a un joven por conducción temeraria o mandar a un menor escribir un cómic, en el que contara la causa por la que se le condenaba.

Sin intención de valorar el caso, Calatayud opina: “aunque hay limitaciones que pueden obstaculizar, no creo que haya un impedimento” para un joven ciego como Gabriel.

El foco del problema lo sitúa más en un “fallo en el sistema” que en la condición de invidentes de las personas que quieran acceder a la carrera judicial. “En cualquier caso -sostiene Calatayud- creo que sería bueno que el Consejo General del Poder Judicial se pronunciara, que para eso está”.

Según el magistrado, los ciegos poseen “sensibilidades que otros magistrados pueden tener menos desarrolladas”, y compara la ceguera a la hora de llevar un caso con escuchar un partido de fútbol por la radio en vez de por la televisión.

Gabriel no es el primero en enfrentarse a la administración. Hace 25 años, un joven como él, llamado Mariano Ruiz, se presentó a las oposiciones a fiscal que costeaba gracias a su buen expediente en la carrera y al apoyo de sus amigos, que grababan los temarios en cintas de casette.

Mariano Ruiz, abogado ciego y ganador de cinco medallas de oro en los Juegos Paralímpicos.

Tras superar la primera prueba, en el reconocimiento médico fue sacado del proceso de selección por sus limitaciones en la vista.

“Me sentí muy frustrado en su momento”, recuerda desde su actual despacho como técnico superior de la ONCE, pero asegura que gracias a su faceta de deportista y al éxito cosechado en varias ediciones de los Juegos Paralímpicos, en los que ganó 5 medallas de oro en atletismo, olvidó el mal sabor de boca y siguió adelante con su carrera.

A día de hoy existen jueces invidentes en países como Brasil, Reino Unido, Francia o Perú, y su derecho a ejercer está contemplado en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU del año 2006 y ratificada por España.

Aun así, para algunos el camino no ha sido fácil. El brasileño Ricardo Tadeu Fonseca tardó 20 años en demostrar que podía ser juez a pesar de no poder leer la documentación; ahora dicta 400 resoluciones al mes y trabaja como uno más en el Tribunal Regional de Trabajo de Curitiba, al Sur de Brasil.

“Una cosa es lo que vea una persona, y otra es cómo lo interioriza”, apostilla el juez Calatayud, que aunque considera “complicado” este debate es partidario de esa máxima célebre de Antoine de Saint-Exupéry: lo esencial es invisible a los ojos.

 

El debate sobre la consulta y “Robinson Crusoe” arrasan en las redes sociales

Marta Rovira (Esquerra Republicana) saluda al presidente Mariano Rajoy antes de su intervención en el Congreso de los Diputados.

Marta Rovira (Esquerra Republicana) saluda al presidente Mariano Rajoy antes de su intervención en el Congreso de los Diputados.

Alberto Órfão y Sofía Martínez

Madrid (EFE).- La comparación de Mariano Rajoy de una Cataluña independiente con la isla de Robinson Crusoe o el incidente ocurrido cuando un diputado interrumpió su discurso porque miembros del Gobierno hablaban por teléfono han sido algunas de las anécdotas más comentadas en Twitter del debate sobre la consulta catalana.

El alto seguimiento en las redes sociales de la sesión celebrada hoy en el Congreso ha dejado etiquetas como #Queremosvotar, Rajoy, Robinson Crusoe, Rosa Díez o #Constitución, que han arrasado en las redes sociales y han sido Trending Topic nacional a lo largo de la jornada.

El debate en la Cámara Baja sobre la petición del Parlamento de Cataluña de competencias para convocar la consulta soberanista se ha seguido en las televisiones, en las radios y, sobre todo, en la red social Twitter, generando más de 2.000 tuits por hora, según la aplicación social tweet-tag.

La etiqueta #queremosvotar, promovida desde primera hora de la mañana por los partidos catalanes a favor de la consulta, ha liderado los asuntos más comentados en Twitter, especialmente gracias a la opinión de ciudadanos de Cataluña.

Entre los discursos más comentados ha destacado el de Rajoy, especialmente cuando ha afirmado que una Cataluña independiente sería “la isla de Robinson Crusoe” y ha comparado la Constitución española con los testamentos.

El sarcasmo y la crítica han acompañado la metáfora usada por Rajoy que ha sido comentada, entre otros, por la usuaria Marina Llansana que ironizaba: “ahora ya no vagaremos por el espacio sino que estaremos en la isla de Robinson Crusoe”.

Otra de las frases más comentadas del presidente ha sido la de “las constituciones son como testamentos”, que le ha valido numerosas críticas en la red social en la línea de @bufetalmeida, que decía que “solo se habla de las constituciones como testamentos cuando muere un régimen”.

Las intervenciones de Rubalcaba y de Rosa Díez también han encendido Twitter, especialmente las del líder del PSOE relacionadas con su propuesta de reforma constitucional, que generado división de opiniones entre los tuiteros.

Rosa Díez ha sido otra de las protagonistas en las redes sociales, especialmente por su determinación en contra de la consulta catalana, y ha sido acusada de cambiar su discurso respecto a la autodeterminación de los pueblos.

En un recorte de prensa de junio de 1999 que le han recordado hoy, la líder de UPyD afirmaba en una entrevista que “si alguna vez la mayoría de los vascos quisiera la independencia, la democracia se adaptaría”, declaraciones que le han valido críticas como la del historiador Manel Márquez, que ha lamentado su “cinismo y lerrouxisme”.

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Recorte de prensa de una entrevista en el diario La Vanguardia en 1999 en la que Rosa Díez exponía su opinión sobre el derecho de autodeterminación.

La imagen de Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría hablando por teléfono durante la intervención del diputado de ICV Joan Coscubiela i Conesa, también ha sido capturada, comentada y compartida a lo largo de la tarde.

Coscubiela ha interrumpido voluntariamente su discurso para reclamar su atención a ambos, aunque al final ha terminado sufriendo la reprimenda de la vicepresidenta del Congreso, Celia Villalobos, por su parón.

Según la aplicación ‘trends map’, el grueso de los comentarios sobre el debate han tenido lugar en Cataluña, con el mayor número de tuits escritos en catalán, y motivado tal vez por el seguimiento del debate en lugares públicos de Cataluña como en la Plaza de Vi de Girona donde se ha instalado una pantalla gigante.

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Nicole o la vida después de las vallas

Nicole, inmigrante congoleña que ha iniciado una nueva vida en España después de huir de su país a causa de la guerra.

Nicole, inmigrante congoleña que ha iniciado una nueva vida en España después de huir de su país a causa de la guerra.

Sofía Martínez

Madrid (EFE).- Frente a la imagen de concertinas, sangre y violencia que en las últimas semanas llegaban de Ceuta y Melilla, la inmigración en España está llena de historias de éxito como la de Nicole, que llegó a Madrid huyendo de la muerte en su país y que ahora trabaja ayudando a mujeres que, como ella, sueñan con una vida después de las vallas.

“Es inhumano lo de las pelotas de goma, los tratan como si fueran ganado y son personas“, lamenta Nicole, original de la República Democrática del Congo e inmigrante nacionalizada en España.

Se emociona al hablar de los sucesos ocurridos en la frontera de España y Marruecos que dejaron al menos 15 muertos el pasado 6 de febrero en Ceuta; ella también fue inmigrante y, aunque no saltó las vallas, lo traumático de su experiencia la ha marcado de por vida.

“Era 1998. Tuve que marcharme del Congo porque corría el riesgo de que me violaran”, cuenta Nicole, que fue encarcelada tres veces en su país por el simple hecho de “tener cara de ruandesa”, nacionalidad perseguida en el Congo a causa de la guerra.

“Mi padre me dijo que me marchara, mis hermanos ya se habían ido a Europa al igual que mi hermana, aunque ella se fue siguiendo a su marido”, explica al asegurar que estar casada es determinante para las mujeres emigrantes.

Dámaris Barajas, experta en inmigración y técnico de al imigrante Red Acoge -federación de ONG de apoyo a este colectivo-, asegura que cada vez son más las africanas que, al igual que Nicole, viajan solas a Europa; según cuenta, una de cada tres llega con estudios universitarios.

“Muchas vienen sabiendo oficios, pero finalmente solo trabajan en lo que las dejan”, denuncia Dámaris, asegurando que es “injusta” la falta de homologación de estudios y la causante de que muchas acaben como empleadas domésticas.

Cuando con 18 años Nicole compró un “costosísimo” vuelo a Bruselas, no se imaginaba lo duro que sería salir adelante sola.

“Estaba muy asustada. Nada más bajarme del avión vi en el aeropuerto cómo unos policías asfixiaron con un cojín a una inmigrante ilegal después de que les mordiera mientras intentaban repatriarla”, recuerda emocionada.

Tras el suceso, cogió el primer autobús que salía de Bruselas y amaneció 15 horas después en la estación de Méndez Álvaro de Madrid.

“Las mujeres son las más vulnerables, muchas llegan solas con sus hijos”, expone Dámaris.

Principales rutas de inmigración ilegal hacia España/ Infografía publicada en el diario El País el 17/03/2014.

Principales rutas de inmigración ilegal hacia España/ Infografía publicada en el diario El País el 17/03/2014.

Según la trabajadora social, “hay un tópico cruel muy extendido, que es que hay mujeres que vienen embarazadas para poder quedarse en España; muchas han sido violadas por el camino… hay que tener cuidado con los llamados ‘bebés ancla“, advierte Dámaris.

“Otro de los tópicos es que, cuando llegan, todas acaban en la prostitución. Es verdad que algunas vienen engañadas por una red, pero las estadísticas prueban que es una proporción mínima”, añade.

Cuando llegó a Madrid, Nicole acudió a una Iglesia donde conoció al Padre Antonio, director de la asociación Karibú, con quien pudo sincerarse en francés y contarle su historia.

Pero no me creyó. Algunas mujeres llegan a la asociación mintiendo, por eso tuve que volver al hotel”.

Por si acaso, el Padre Antonio mandó a una monja de avanzadilla al hotel de Nicole para averiguar si decía la verdad.

Al corroborar su historia, Nicole fue trasladada a un albergue de Karibú para mujeres inmigrantes donde comenzó su camino hacia una vida con la que sueñan los que cruzan ilegalmente las fronteras.

Con el tiempo, su estómago empezó a acostumbrarse a las lentejas y al cocido del comedor del albergue, su boca se fue haciendo a las ‘zetas’ y a las ‘erres’ de la lengua española y sus zapatos a las calles de un Madrid infinito.

Un par de años más tarde, y después de una intensa formación en idiomas y gestión empresarial, Nicole trabaja para la asociación Karibú, la misma que la formó y que apoya actualmente a un centenar de africanas al año.

“Lo que más me gusta de mi trabajo es poder ayudar a los demás”, cuenta sonriente desde su despacho, donde atiende a diario a decenas de mujeres que han encontrado en Nicole una compañera y un estímulo de esperanza para ejercer el derecho universal de vivir en libertad.

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Agradecimientos: Red Acoge, Dámaris Barajas, Manuel Sobrino, Nicole, Asociación Karibú.

¿ Libertad de expresión o discurso del odio?

El rapero madrileño Pablo Hasél, condenado a dos años de cárcel por enaltecimiento del terrorismo en sus canciones.

El rapero madrileño Pablo Hasél, condenado a dos años de cárcel por enaltecimiento del terrorismo en sus canciones.

Sofía Martínez

Madrid (EFE).- La condena de dos años de cárcel para el rapero madrileño Pablo Hasél por enaltecimiento del terrorismo abre el debate sobre los límites de la libertad de expresión en España, una “línea difusa” según los juristas y que ha creado polémica en países como Francia, Marruecos, o Túnez.

“Estaba cantado, querían dar un castigo ejemplar y me han condenado a dos años por hacer canciones”, rezaba un manifiesto del rapero Pablo Rivadulla, más conocido como Pablo Hasél, publicado hoy tras haber sido condenado por enaltececimiento del terrorismo por subir al portal YouTube canciones sobre ETA, los Grapo, Terra Lliure o Al Qaeda.

Los vídeos del rapero Hasél, algunos de los cuales se hicieron virales en YouTube, no son los únicos que han generado polémica entre el poder judicial y los artistas en los últimos años.

En el 2007, El Tribunal Supremo confirmó la sentencia absolutoria para los cinco integrantes del grupo Soziedad Alkoholika, que fue denunciado por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, al considerar que canciones como “¡Explota, zerdo!”, dedicada a un “soplón” policial, no representaban enaltecimiento del terrorismo.

Uno de los casos más sonados de los últimos años fue el del cantautor Javier Krahe, que fue cuestionado por introducir un símbolo religioso en un horno en un vídeo titulado “Cómo cocinar un Jesucristo”.

En otros países como Túnez o Marruecos, a los músicos también les han pasado factura las letras de sus canciones; uno de los casos más mediáticos fue el de Belghuat, alias Lhaqed (Cabreado), que pasó un año en la cárcel a pesar de las advertencias de asociaciones como Human Rights Watch por una canción titulada “Perros del Estado”.

También en el Magreb, el caso del cantante Alá Yacubi, más conocido como “Weld el 15”, desató una amarga polémica en Túnez cuando en 2013 fue condenado a dos años de prisión por la canción “Los polis son unos perros”.

Más recientemente, el cómico francés Dieudonné tuvo que suspender algunos de sus espectáculos tras una sentencia del Consejo de Estado francés, máxima instancia administrativa en este país, por considerar que sus monólogos apelaban al “racismo y al odio”.

“¡Merece que explote el coche de Patxi López!”, “los Grapo eran defensa propia ante el imperialismo y su crimen”, o “pienso en balas que nucas de jueces nazis alcancen” son ejemplos de las rimas que han llevado al rapero Hasél a ser condenado por, al igual que Dieudonné o Lhaqed, por sobrepasar los límites de la libertad de expresión.

Los magistrados Alfonso Guevara, Guillermo Ruiz Polanco y Antonio Díaz Delgado, destacaban en la condena contra Hasél que la principal prueba de cargo ha sido su declaración incriminatoria, ya que él mismo en el juicio hizo reconocimiento expreso de la autoría de sus canciones y su defensa por “su libertad de expresión y de creación artística”.

Sin embargo, sentencias como esta abren el debate sobre cuáles son los límites de este derecho, recogido en el artículo 20 de la Constitución Española, que protege “el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción”.

En declaraciones a EFE, el portavoz de Jueces para la Democracia Joaquim Bosch asegura que, a pesar de no conocer la sentencia y que no pretende valorarla, en este tipo de situaciones “es necesario estudiar caso por caso” y no “hacer una ponderación extensiva”.

Esto es, según Bosch, valorar la magnitud del caso y estudiar si el acusado está tratando de hacer “apología como incitación” o simplemente una “crítica política”, algo así como un “desahogo” que a menudo aparece en las redes sociales y que establece unas líneas rojas que, en ocasiones” pueden resultar “bastante difusas”.

“Hay que tener en cuenta que el Derecho Penal es la última herramienta del Estado”, concluye Bosch, por eso recomienda acercarse a casos como este con “bastante prudencia”, pues no es lo mismo una “reacción social” que una intención “real” de enaltecimiento del terrorismo.

Hasél, que no cumplirá la pena de cárcel al no tener antecedentes penales, denunció la sentencia asegurando que “no pueden decirme a quién admirar o no, como si es al PCE o a los GRAPO” y afirmó que no es un delito “pasar líneas molestas para el poder”.

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